En esta cuarta entrega a simple vista no encontramos grandes cambios: gráficamente el juego es prácticamente igual que los demás. Los más significativos se han llevado a cabo en la preocupación principal de los desarrolladores: su jugabilidad.
Entre algunos de los cambios encontramos que el motor físico del coche se ha retocado, haciendo que el coche responda de un modo más real y eliminando el eje central del vehículo, sobre el que giraba en los derrapes. Se ha eliminado también la ayuda de giro al tomar las curvas, por lo que podemos predecir un aumento tanto en el realismo como en la dificultad. Otras mejoras las encontramos en el numero de terrenos, que pasan de 20 a 34, tipos de rueda, que pasan de 10 a 19, y nuevos atributos para los motores.
El juego tendrá más de 20 coches, 8 modos de juego y 8 localizaciones donde correr. Y además, también dispondrá de conexión para Xbox live pero tan solo podremos utilizarlo para ver el tiempo de los demás, tal como pasa con Burnout2.
En lo que refiere al modo multijugador, estará disponible en los modos Campeonato, Rally y Stage. Los jugadores podrán correr en pantalla partida, hasta 4 en una misma pantalla, en modo competitivo o cooperativo, corriendo para un mismo equipo.
Seguimos manteniendo que la saga Colin Mcrae es la reina de los rallies en el mundo de los juegos y con esta última entrega los que ya pensábamos se sigue manteniendo.