La banda sonora es abrumadora, como dice el propio slogan “Más de 300 nuevos temas indie bien fresquitos”, que aseguran horas y horas de buena música para nuestros oídos mientas surcamos las laderas de las montañas.
Los efectos FX están igualmente bien conseguidos, impactos contra árboles u otros corredores, las escalofriantes grindadas de barandillas o el silencio infinito de algunos de los saltos en parajes vírgenes nos transportarán de lleno a la acción del juego.
Evidentemente las voces no están traducidas al castellano, y nos tendremos que conformar con las expresiones de algún que otro fotógrafo hispano que vaga por los parajes.